Considero que los maestros o educadores
no tienen que hacer de psicólogos. No obstante, sí que pueden aprovechar
algunos de sus principios aplicados para desempeñar su labor con mayor
eficiencia y capacidad. El objetivo es poder minimizar las conductas
disruptivas que suponen para el docente un gran desgaste y para la clase una
alteración del rendimiento.
Con cierta frecuencia asistimos a grandes
propuestas teóricas acerca de cómo debe ser o no la Educación o la Enseñanza,
sin embargo, olvidamos un aspecto esencial: dotar de instrumentos aplicados,
orientados en el aquí y ahora, en el contexto diario del aula, donde maestros y
educadores tratan de trabajar con un grupo cada vez más heterogéneo e inmerso
en una sociedad en constante cambio.
Les dejo un enlace que está dirigido a los diferentes profesionales de la enseñanza y aportar algunas pistas que son de utilidad en el control y modificación de conducta en el ámbito escolar.
Les dejo un enlace que está dirigido a los diferentes profesionales de la enseñanza y aportar algunas pistas que son de utilidad en el control y modificación de conducta en el ámbito escolar.
Espero que la información aquí expuesta suponga
una pequeña aportación al respecto.
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